Con la publicación de un manual finalizó proyecto que propició la elaboración de agar-agar entre algueros chilotes

Proyecto fue dirigido por Fundación Chinquihue y apoyado por el Gobierno Regional de Los Lagos a través del fondo de Fomento a la Innovación y la Competitividad, FIC.

Con la presentación de sus resultados y la asistencia de sus beneficiarios, se dio por cerrado el proyecto “Agregación de valor en algas marinas, mediante innovación y transferencia tecnológica, para la producción experimental de agar-agar por parte de organizaciones de recolectoras de alga Gracilaria en dependencias del Hotel Gran Pacífico en la ciudad de Puerto Montt.

Financiado por el Gobierno Regional de la región de Los Lagos a través de un proyecto de Fomento a la Innovación y la Competitividad (FIC) y ejecutado por Fundación Chinquihue, este proyecto permitió que un grupo de algueras del estero Pilque, Paildad, comuna de Queilen, elaborara agar-agar orgánico a partir de pelillo (Gracilaria chilensis), recurso que han explotado y comercializado durante años sin valor agregado.

Fue precisamente gracias a la realización de pruebas experimentales en laboratorio, las que tuvieron por objeto evaluar la forma más conveniente y adecuada para la elaboración de este cotizado producto a pequeña escala, que se obtuvo una formulación óptima, prescindiendo del uso de insumos tóxicos.

Entre los participantes de este taller estuvo el Seremi de Economía de la región de Los Lagos, Francisco Muñoz, quien calificó el proyecto como “tremendamente importante” e indicó que uno de los desafíos consiste en tomar las medidas para mejorar los canales de comercialización de este producto. “Se han abierto algunas instancias en búsqueda de nuevos mercados, pero es particularmente importante que nosotros protejamos, primero, a quienes se dedican a la recolección y comercialización de este producto”, explicó la autoridad regional.

Por otro lado –adujo-, queda coordinarse “con los servicios respectivos como son el Gobierno Regional, Sercotec, Subpesca, y por supuesto es parte de nuestro rol que este insumo tremendamente importante sea relevado a lo que corresponde respecto a valor agregado y también a la diferenciación efectiva”. Muñoz destacó el hecho de que se trate de un producto orgánico debido a que existen “mercados que hoy están buscando, no solo la denominación de origen -que es muy importante-, sino también tener una diferenciación como producto orgánico”.

El Gerente General de Fundación Chinquihue, Alex Winkler, explicó que está la idea de que la institución que dirige continúe trabajando en esta misma línea y se manifestó conforme con los resultados. “Este es un proyecto que cuenta con una gran aceptación del mundo pelillero y alguero en general, el que está integrado por más de 4 mil 200 familias a nivel regional, y la verdad es que nosotros estamos muy contentos porque el objetivo inicial era ver la factibilidad de producir agar-agar y eso se logró”.

Winkler asegura que lo que queda por hacer desde este punto en adelante consiste en “escalar un poco en el tamaño de esta planta prototipo, aumentar un poco la producción y sondear las oportunidades de mercado. Paralelamente a eso se espera trabajar en un diseño óptimo, eficiente, que pudiéramos eventualmente materializar en una planta apropiada para producir agar-agar, considerando que este es un sueño de los algueros desde hace muchos años y pensando, también, en tener definitivamente un producto con valor agregado”.

Rosario Obando, quien preside el Sindicato Estero Pilque-Paildad, agrupación que se vio beneficiada con este proyecto, calificó la experiencia como “muy bonita y beneficiosa”. “Aprendimos a hacer cosas que nosotros nunca habíamos hecho, como es la producción de agar-agar”, indicó. Su idea es poder seguir trabajando, “ahora más que nunca”, adujo. Asegura que hay mucha gente interesada en conocer más de cerca el trabajo que han venido realizando en el último año, entre autoridades y comercializadores de este recurso. Obando finalmente agradeció el trabajo de Fundación Chinquihue, quienes “nos asesoraron muy bien para sacar adelante el proyecto”

En total se realizaron 38 ensayos en el laboratorio de Fundación Chinquihue con algas extraídas de Maullín, Añihué y Paildad en Chiloé, además del río Mataquito en la región del Maule. Además, se realizó un análisis de fuerza de gel y viscosidad con el Laboratorio de Propiedades Físicas de Biomateriales de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción, Campus Chillán. El proyecto generó, además, un manual que detalla todos los pasos para la producción de agar-agar orgánico, el que fue distribuido de forma gratuita entre los beneficiarios y asistentes al taller. Dicho manual puede ser descargado acá.

Usos del agar

El agar tiene usos en muchos tipos de industrias, pero la industria alimenticia es la principal. Este producto se utiliza para fabricar gelatinas y como espesante de helados, yogurt, sopas, mermeladas y varios tipos de postres. Además, tiene un uso muy importante en la cocina molecular.

También en la industria microbiológica se usan placas de agar para cultivar microorganismos. En la industria farmacéutica se utiliza el agar como laxante gracias a su alto contenido en fibra. Destaca por tener un aporte muy bajo de calorías, grasas y azúcar.

Por último, también es ampliamente utilizado en la industria cosmética, principalmente para la elaboración de cremas faciales y corporales, así como desmaquillantes en crema, entre otros.

Fundación Chinquihue es una corporación privada sin fines de lucro ubicada en la ciudad de Puerto Montt, cuya función es el fomento y desarrollo de la pesca artesanal y acuicultura de pequeña escala, mediante financiamiento de fuentes públicas y privadas.

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